Dos trenes han colisionado en la mañana de este miércoles entre las localidades toledanas Mora y Orgaz y Urda, causando decenas de fallecidos. Fuentes de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha han confirmado la muerte de un mínimo de 30 personas, una cifra que podría elevarse en las próximas horas. Hay alrededor de 80 heridos, 30 de leves y 50 de graves, algunos de extrema gravedad, ha explicado sobre el terreno el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page.
El accidente ferroviario se ha producido en un tramo llano, en el punto kilométrico 118, en el término municipal de Los Yébenes, poco antes de las 9 de la mañana. Al parecer, la causa se debería a un rebase de señal en rojo debido a un “error humano” por parte de un operador de Adif, apunta el Gobierno. Los convoyes afectados son un tren de Renfe, con 397 pasajeros a bordo, y otro de la compañía Iryo, con 147 personas dentro (entre ellas un bebé), que cubrían el trayecto Madrid-Sevilla. El AVE habría embestido al Iryo por detrás, lo que ha causado que hayan descarrilado dos vagones del segundo.
Los bomberos están terminando de realizar las labores de rescate de los cuerpos. Renfe ha informado de que se ha activado el plan de asistencia a las víctimas de accidentes ferroviarios y a sus familiares.
Un testigo ha descrito el “choque fortísimo” entre el AVE y el Iryo, cuyo fuselaje “saltó por los aires”. El comunicador Miguel Ángel Pérez Laguna ha relatado en Capital Radio que iba en uno de los últimos vagones del AVE y sintió el golpe como si lo tuviera “delante”. “El golpe ha sido fortísimo”, ha apuntado, para indicar después que el fuselaje del Iryo “salió despedido” de “un lado a otro”.
En el lugar están trabajando ocho dotaciones de bomberos y ocho recursos de los servicios de emergencias. El servicio andaluz de salud también ha enviado equipos sanitarios de camino. El Ayuntamiento de Madrid también ha enviado efectivos de Bomberos y Samur-Protección Civil a la estación de Los Yébenes para colaborar en las labores de rescate. Unidades del Equipo de Grandes Catástrofes del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil se desplazan en estos momentos hacia Urda, donde se ha habilitado el pabellón para atender a las víctimas.
FUENTE: La Vanguardia



