Agentes de la Policía Nacional dispersaron este miércoles con bombas lacrimógenas una marcha que miembros de la Asociación Nacional de Profesionales Agropecuarios (ANPA) pretendían realizar hacia el Palacio Nacional para exigir al presidente Luis Abinader una respuesta concreta a sus demandas de reposición de 350 agrónomos cancelados y la aprobación de pensiones dignas para servidores que dedicaron entre 35 y 40 años al sector agropecuario.
La movilización estaba programada para partir desde el Parque Independencia, en la Zona Colonial, recorriendo la avenida 30 de Marzo hasta la sede del Poder Ejecutivo. Sin embargo, mientras los manifestantes aguardaban la llegada de delegaciones procedentes de distintas provincias del país, agentes policiales lanzaron bombas lacrimógenas para impedir el inicio de la marcha.
Ante la humareda provocada por los gases, los participantes se dispersaron por diferentes calles de la zona, incluyendo al presidente de la ANPA, Tito Hernández.
Algunas personas afectadas por los gases lacrimógenos tuvieron que ser auxiliadas y trasladadas al Cuerpo de Bomberos del Distrito Nacional, donde recibieron asistencia.
La situación provocó congestionamientos en las avenidas Independencia y Bolívar, así como en otras vías cercanas al lugar de la concentración.
Los agrónomos reclaman la aprobación de pensiones dignas para profesionales que han dedicado gran parte de sus vidas al servicio del sector agropecuario, la aplicación del aumento salarial comprometido por las autoridades y la reposición de los técnicos que fueron desvinculados de sus funciones.
Hernández recordó que durante una reunión celebrada el pasado 22 de abril en el Palacio Nacional, el presidente Luis Abinader solicitó un plazo de tres semanas para ofrecer una respuesta a los principales reclamos del gremio.
“Han transcurrido más de nueve semanas y los profesionales agropecuarios todavía esperan una respuesta oficial”, expresó el dirigente gremial, al justificar la decisión de marchar hacia la sede del Gobierno.
Afirmó que la manifestación tenía un carácter pacífico, democrático y legítimo, orientado a la defensa de derechos que, según dijo, han sido reclamados durante años por los profesionales del sector.
FUENTE: El Nacional




