Las autoridades chinas han marcado un nuevo objetivo en su ofensiva para controlar la competitiva industria de la comida a domicilio del país: las «cocinas fantasma».
Así se conoce a los restaurantes que en realidad no existen físicamente, pero que aparecen en las aplicaciones.
Estas «cocinas fantasma» subcontratan los pedidos a proveedores externos, que los preparan a costos más bajos, lo que permite a los comerciantes reducir los precios y maximizar sus beneficios.
Las autoridades han descubierto miles de estas «cocinas fantasma» en toda China, lo que ha suscitado la preocupación de que sus bajos precios se estén logrando a costa de la seguridad alimentaria.
A partir de esta semana, las aplicaciones deberán verificar las licencias y direcciones de los restaurantes, mientras que los comerciantes tendrán que garantizar que la información publicada en línea coincida con la del establecimiento físico y especificar si ofrecen servicio de comida en el local.
Cómo funcionan
El escrutinio sobre las «cocinas fantasma» comenzó el año pasado, después de que un hombre en Pekín presentara una queja por un pastel decorado con flores no comestibles.
Según informaron los medios estatales, el hombre había encargado el pastel a través de una aplicación de entrega de comida a domicilio.
La ofensiva del gobierno
El sector de la entrega de comida a domicilio en línea es una industria ferozmente competitiva en China.
El año pasado, una guerra de precios entre las principales aplicaciones de reparto hizo que el gobierno emitiera advertencias sobre una peligrosa «carrera hacia el abismo».
Quienes terminan cargando con el peso de esta exigencia de entregas cada vez más rápidas son los repartidores, obligados a luchar contrarreloj para cumplir plazos ajustadísimos a cambio de bajos salarios.
En abril, la Administración Estatal para la Regulación del Mercado anunció que multó a siete plataformas de comercio electrónico —entre ellas Taobao, JD.com, Meituan y Pinduoduo— con un total de 3.600 millones de yuanes (US$530 millones), principalmente por los pedidos gestionados desde «cocinas fantasma».
A medida que avanza la campaña contra las «cocinas fantasma», los comerciantes se esfuerzan por garantizar la seguridad alimentaria de los consumidores.
Según un informe de Xinhua, más de 20 puestos de comida para llevar en la ciudad oriental de Hangzhou han instalado «cocinas transparentes» equipadas con sistemas de transmisión en directo, lo que permite a los consumidores observar la preparación de los alimentos en tiempo real.
En la vecina provincia de Anhui, las autoridades anunciaron la semana pasada la firma de un acuerdo de seguridad alimentaria con Meituan, Taobao y JD.com.
Dicho acuerdo contempla el uso de modelos de inteligencia artificial para supervisar las cocinas, así como recompensas a los repartidores que denuncien actividades ilegales en los restaurantes.
FUENTE: BBC Mundo



