El Voluntariado Banreservas inauguró en Santiago de los Caballeros su primera oficina fuera de Santo Domingo, un paso histórico que fortalece su capacidad de respuesta y amplía el alcance de los programas sociales que desarrolla en beneficio de las comunidades de la región Norte.
Las nuevas instalaciones, ubicadas en la Plaza Amaia, en la calle Estado de Israel No. 16, de la ciudad de Santiago, constituyen además la primera sede del Voluntariado Banreservas en la región Norte y permitirán consolidar la presencia institucional en el Cibao, facilitando la ejecución de iniciativas orientadas al bienestar de las familias, el desarrollo comunitario y el apoyo a los sectores más vulnerables.
La presidenta del Voluntariado Banreservas, doctora Carmen Alicia Quijano de Aguilera, destacó que la apertura de esta oficina marca un antes y un después en la historia de la institución, al establecer por primera vez una sede permanente fuera de Santo Domingo, luego de 47 años de existencia.
“Después de 47 años de existencia del Voluntariado, abrimos las puertas de nuestra sede en Santiago de los Caballeros. Así estaremos más cerca de las comunidades para escuchar sus necesidades y continuar sembrando esperanza a través del servicio”, expresó.
Quijano de Aguilera explicó que, al inicio de la actual gestión, la presencia del Voluntariado en Santiago se limitaba a un pequeño espacio dentro del Club Banreservas, atendido por un solo colaborador. Indicó que, tras un proceso de fortalecimiento institucional, la nueva sede cuenta con más de diez colaboradores, tres vehículos, equipos especializados y la infraestructura necesaria para coordinar y ejecutar los programas sociales en toda la región Norte.
La presidenta del Voluntariado destacó que este fortalecimiento ha estado acompañado de un incremento significativo de los recursos destinados a la región Norte. Explicó que, al inicio de la actual gestión, menos del tres por ciento del presupuesto de la institución se destinaba a Santiago, mientras que en la actualidad esa proporción asciende a cerca del veinte por ciento, lo que ha permitido ampliar y consolidar diversos programas de impacto social en beneficio de las comunidades del Cibao.
FUENTE: El Nuevo Diario



