Moverse un poco más y alimentarse y dormir un poco mejor se asocia con firmeza a una menor mortalidad, especialmente en las personas que menos cuidan de estos hábitos saludables, según confirman dos estudios publicados este miércoles en las revistas The Lancet y en eClinicalMedicine.
Ambas investigaciones hacen más robusta una tesis sobre la que cada vez hay una evidencia científica más solida: reducir el sedentarismo aunque sea solo un poco, y mejorar la calidad de la dieta y del sueño posee un impacto muy positivo en la salud en sí y en la propia supervivencia de las personas.
El estudio de The Lancet se centra, en concreto, en cómo repercute en las personas hacer 5 minutos más al día de actividad física moderada, entendiendo por tal caminar, por ejemplo, a una velocidad promedio de 5 kilómetros/hora.
Solo esos 5 minutos más al día se asocian con una reducción del 10 % en todas las muertes en la mayoría de los adultos (que acumulan alrededor de 17 minutos de actividad de intensidad moderada de promedio), y de alrededor del 6 % en todas las muertes en las personas menos activas (que realizan actividad a esta intensidad en promedio durante unos 2 minutos al día).
Por su parte, reducir el tiempo de sedentarismo en 30 minutos al día se relaciona con una reducción estimada del 7% en todas las muertes por parte de los adultos que pasan 10 horas sedentarias al día, y de alrededor del 3% si la adoptaban personas que pasan 12 horas al día sin moverse.
- Además, mantenerse activo al menos a una intensidad moderada durante 10 minutos adicionales al día se asocia con una reducción del 15% en todas las muertes entre la mayoría de los adultos y del 9 % entre los menos activos.
El estudio se basa en el análisis de datos de más de 135,000 adultos de siete cohortes en Noruega, Suecia y Estados Unidos, así como del Biobanco del Reino Unido, con un seguimiento promedio de 8 años.
Utilizando la actividad física medida mediante dispositivos y el tiempo de sedentarismo, los investigadores estiman la proporción de muertes potencialmente prevenibles mediante pequeños aumentos diarios en la actividad física moderada a vigorosa o reducciones en el tiempo de sedentarismo.
FUENTE: EFE




